lunes, 13 de agosto de 2012

Romanticismo y modernismo del norte - Wassily Kandinsky

Pareja a caballo - 1906
Retrato de Gabriele Munter - 1905
Mar agitada - 1906
El adiós - 1903
Paisaje invernal I - 1909
La montaña azul - 1908



Pareja a caballo, 1906-1907.
El singular puntillismo de Kandinsky tiene una dimensión decorativa, a la manera del vienes Gustav Klimt. El pintor .ora la posibilidad de una pintura modernista, apta para integrarse en interiores arquitectónicos demos diseñados al gusto de la época. El tema recrea la atmósfera de los cuentos populares rusos, con la silueta transfigurada de un imaginario Moscú, plagado de cúpulas doradas y bulbosas, al otro lado del río.

Retrato de Gabriele Münter. 1905.
El grupo Phalanx regentaba una escuela de pintura donde Kandinsky conoció a Gabriele Münter, joven e inteligente pintora alemana con quien 14 compartiría su vida hasta 1914. Kandinsky se había casado en Moscú con su prima Ana Chimiatkin, de la que se divorcia amistosamente en 1911, cuando su relación con Münter ya consolidada. Su rostro sensible e inteligente aparece en varios retratos que el pintor le hizo en estos años.

Mar agitada, 1906.
Pintada en un viaje a Italia con Münter, la técnica recuerda a Monet, pero el aire melancólico y misterioso pertenece por completo a la tradición romántica de la Europa del norte.

El adiós, 1903.
Al principio de su estancia en Munich, las xilografías -grabados en madera- son más frecuentes incluso que las pinturas al óleo. Este procedimiento gráfico está muy arraigado en la tradición alemana desde la Baja Edad Media, y a principios de siglo fue recuperado tanto por los expresionistas de Dresde como por los modernistas. El tema legendario y el grafismo lineal y decorativo emparentan claramente con esa tradición.

Paisaje invernal I, 1909.
El predominio del amarillo en la fachada que centra la composición, contrapunteando los tonos azules del paisaje, produce una especie de irritación que recuerda a algunos cuadros del noruego Edvard Munch, pintados por estas mismas fechas.


La montaña azul. 1908-1909
Los jinetes ascendiendo a una montaña azul –el color que simboliza lo espiritual- es una imagen de claro contenido alegòrico. El triángulo azul-rojo-amarillo plantea una de las armonías cromáticas clásicas ce la pintura de Kandinsky en los años inmediatos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario